Cuba, por un futuro sostenible

La Habana, 5 jun (PL) Tormentas severas, inundaciones anormales, temperaturas demasiado altas e inviernos extremos constituyen hoy una muestra de los cambios climáticos que se suceden en todo el mundo.

Por su parte, los huracanes dictan el estilo de vida de los habitantes del Caribe, y a lo largo de los años han dejado su impronta en las naciones insulares de esa región.

Además, son observados cada vez con mayor preocupación fenómenos como la disminución de la extensión de hielo en el Ártico, la reducción de los glaciares y la desertificación de grandes regiones por escasez de lluvias.

Datos y modelos estimados de las variaciones naturales del clima sugieren que el calentamiento observado en los últimos 100 años no es de origen natural.

Científicos de todo el orbe confirman la evidente influencia del ser humano en el clima global, que es ahora más fuerte que nunca, provocada en parte por una desenfrenada industrialización y escasa prevención ecológica.

Cuba no escapa a algunos de estos procesos, aún cuando la principal amenaza para el país es la subida gradual del nivel medio del mar, estimada según expertos en 27 centímetros para el 2050, y 85 centímetros a fines de este siglo.

También el oleaje provocado por huracanes intensos, que en la zona costera producen fuertes inundaciones y la destrucción tanto de la naturaleza como de lo construido por el hombre.

De ahí la importancia del Día Mundial del Medioambiente que tiene lugar cada 5 de junio, en esta oportunidad dedicado a la compleja situación alimentaria que se registra a escala global.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cada año se desperdician 1,3 billones de toneladas de comida, lo que equivale a la producción alimentaria de África Subsahariana.

Por otro lado, una de cada siete personas en el mundo se va a la cama hambrienta y más de 20 mil niños menores de cinco años mueren de hambre cada día.

A su vez, la producción de alimentos es una de las actividades más perjudiciales para la biodiversidad y los cambios en el uso del suelo.

Globalmente, ocupa un 25 por ciento de la superficie habitable, mientras consume el 70 por ciento del agua, genera el 80 por ciento de la deforestación y el 30 por ciento de gases perjudiciales que se emiten a la atmósfera.

La celebración invita a reflexionar sobre estas cuestiones desde una perspectiva personal, local y comunitaria, por lo que el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente aprobó un amplio plan de actividades a desarrollar en toda la isla, que incluye, desde actividades educativas, como jornadas científicas, talleres, conferencias, hasta la limpieza de zonas costeras.

En el programa destaca un panel sobre Cuba-Venezuela. Medio ambiente: pensamiento de Chávez y Fidel, en el que además se reflejarán los resultados de la cooperación científica entre ambas naciones en la materia, así como la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, el 17 de junio.

Como colofón de la jornada sesionará la IX Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en el Palacio de Convenciones de La Habana del 8 al 12 de julio próximo, con la participación de delegados de 40 naciones.